En el Barrio de La Boca se encuentra este verdadero museo al aire libre de 150 metros de longitud: la Calle Caminito. Este magnífico museo está flanqueado por las típicas viviendas multicolores de la Boca, conocidas como “conventillos”.
Su trazado sinuoso se debe a que sigue el cauce de un arroyo que fluyó hasta principios del siglo XX. La zona era conocida popularmente como “Puntin” (diminutivo de “puente” en dialecto genovés).
Durante mucho tiempo formó parte del recorrido del ferrocarril a Ensenada (a una hora
de Buenos Aires) hasta que en 1928 el ramal fue clausurado y la vía se convirtió en un callejón abandonado. Fue gracias a la iniciativa de varios vecinos, entre los que se encontraba el pintor Benito Quinquela Martín (uno de los principales benefactores del
barrio y cuya obra se conmemora a través del colorido de las casas de La Boca), que en los años 1950 se recuperó el terreno para convertirlo en un paseo peatonal y en una calle
museo, en la que de a poco se fueron sumando obras de distintos artistas.

Con el tiempo se fueron adosando a las paredes bajorrelieves y mosaicos de artistas tradicionales que aportaron sus obras, estatuas, frisos, placas. Así, en 1959, Caminito se
convirtió en el primer museo peatonal en el mundo, sin veredas ni portales.
Los fines de semana, artistas profesionales bailan y cantan tangos, y hay una feria de
artesanías.