Una de las cocinas latinoamericanas que se establecieron exitosamente en la Ciudad es la mexicana, y sus platos tradicionales tacos, fajitas, quesadillas, chiles y tamales fueron rápidamente aceptados y adoptados como una comida para hacer entre amigos en las casas de los porteños.
En sus restaurantes el gusto argentino va aceptando poco a poco el Mole poblano y los picantes, eso sí sin exagerar, a diferencia de casi todos los pueblos andinos que aceptan gustosos los platos bien picantes ya desde el desayuno en la Argentina se trata de una costumbre poco arraigada. Por eso los propios mexicanos que vienen de visita encuentran a su comida aún en los restaurantes especializados, un tanto desabrida. ¡Pero siempre hay un poquito más de salsa picante para agregar!

La que ha entrado con fuerza, y se ha adueñado del corazón de los habitantes de la ciudad, ha sido la comida Peruana, gracias a la fama internacional que ganó en los últimos 10 o 15 años. Su excelente cocina fusión que reúne etnias como la china, japonesa y española, sumada a la herencia inca, además de los productos que el mar, la montaña y la selva amazónica han dado a ese país, justifican su condición de líder regional en materia culinaria. En la Ciudad de Buenos Aires hay más de 100 restaurantes de cocina peruana, desde los muy simples con manteles de papel en las mesas, pero que hacen un Ají de Gallina o unas papas a la Vizcaína para chuparse los dedos hasta los llevan la firma de uno de los chefs peruanos de más renombre mundial como Gastón Acurio con sus dos restaurantes, Tanta y La Mar. Una maravilla para disfrutar en cualquier momento.
