La famosa vida nocturna porteña incluye a sus restaurantes, bares y cafés que, especialmente los fines de semana, permanecen abiertos hasta bien entrada la madrugada. Incluso hay muchos establecimientos que están abiertos las 24 horas del día.

Los buenos restaurantes se han reunido en algunos puntos geográficos de la ciudad creando varios polos gastronómicos que ofrecen la comodidad de encontrar reunidos en pocas cuadras a la redonda las más variadas expresiones culinarias. Así los encontramos en la zona de Puerto Madero, La Recova de Posadas, la Recoleta, Palermo Viejo, Soho y Hollywood o el Barrio Las Cañitas (atrás de la cancha de Polo).
Si bien no se los suele mencionar como una opción a la hora de comer, los hoteles de 5 estrellas están siendo cada día más reconocidos como sitios aptos para disfrutar de un muy buen ambiente y una comida de impecable realización. Todos esos establecimientos cuentan con restaurantes fijos de diferentes especialidades, pero muchos estilan realizar “semanas temáticas” con chefs invitados que preparan comidas tradicionales de sus países, ya sea de Suecia, México, Sudáfrica o Marruecos donde se pueden degustar ingredientes no tan comunes en estas tierras.

Por ser un punto de alta concentración de oficinas y hoteles el microcentro y las calles aledañas también tienen una muy amplia oferta de locales de comida más acordes a los bolsillos de los trabajadores. En el barrio de San Nicolás se encuentran más de 500 sitios rápidos y económicos, especialmente durante el día. En estos lugares se atiende a todos, desde empleados apurados, visitantes ocasionales hasta turistas de bolsillo flaco.
Muy cerca del centro, en Puerto Madero, allí donde se encontraban los antiguos docks del puerto de Buenos Aires, (puestos en valor siguiendo el modelo de Londres) hay un centenar de restaurantes que convierten al lugar en un corredor gastronómico único y seguro, tanto de día como de noche. Allí se dan cita elegantes parrillas con la mejor selección de carnes y los llamados restaurantes de “cocina fusión” que combinan técnicas e ingredientes de diferentes escuelas culinarias. Además en muchos de ellos las noches pueden terminar con música en vivo, espectáculos de tango o baile.

La intensa movida cultural de la Recoleta que se concentra alrededor del histórico cementerio, se complementa con una oferta de sitios para todas las edades, gustos y presupuestos. Allí es posible degustar lo más variado de la cocina en cualquier momento del día.
La Recova, ubicada bajo la Autopista Arturo Illia y la calle Posadas, descubre varios distinguidos restaurantes en los que se puede disfrutar tanto del almuerzo como de la cena.
Las Cañitas, un rincón de Buenos Aires entre Palermo y Belgrano, comenzó a gestarse como Polo gastronómico allá por principios de la década de 1990. Sobre la calle Báez y las calles aledañas supo nuclearse una serie de restaurantes que siguen un estilo dirigido al público joven que se concentra en la zona por las noches.
El hecho de estar en una zona residencial lindera a las canchas de polo de Palermo le da un atractivo adicional.

El Palermo gastronómico encuentra dos áreas más o menos bien diferenciadas la del “Palermo Hollywood” (por haberse instalado allí varias productoras de cine y TV) delimitado por la Av. Juan B. Justo, Dorrego, Av. Santa Fe y Av. Córdoba, en donde abundan pubs y restaurantes que merecen ser visitados, tanto por su propuesta gastronómica como por la originalidad de muchos en cuanto a su decoración y estilo.
Ya desde antes se había desarrollado un área conocida por Palermo Soho, delimitada por las Avenidas Scalabrini Ortiz, Córdoba, Juan B. Justo y Santa Fe donde se mezclan excelentes locales de diseño, con restaurantes y bares de vanguardia.

Si el visitante quiere disfrutar de una amplia vista al río, puede recorrer la avenida Rafael Obligado o Costanera Norte entre la Ciudad Universitaria y el Aeroparque Metropolitano. Allí, paralelos a la costa, los tradicionales restaurantes (antes conocidos como “carritos”) siguen brindando una amplia carta de propuestas culinarias donde prima la buena carne argentina.
San Telmo, siendo uno de los barrios más antiguos de la ciudad, ha visto florecer la gastronomía de calidad desde no hace mucho tiempo. Conviven allí casonas de más de 100 años en donde hoy funcionan restaurantes y casas de antigüedades por igual.
Actualmente hay unos 150 restaurantes especializados en comida vasca, francesa, criolla, con propuestas más que interesantes y que bien ameritan una visita.